El paraiso es algún tipo de biblioteca

Cuando pierdes el tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo...

El desayuno

En estos momentos de mi vida la inspiración es más bien escasa, bueno, en realidad es bastante abundante, pero solo soltaría sapos y culebras o textos tristes y con olor a arrepentimiento que no creo que sirvan de mucho si la persona en cuestión no los lee. Muchos direis que sirven como método de desahogo, pero yo para esto soy algo rara y radical: solo se me pasa la sensación de angustia y pena cuando consigo solucionar el problema. No sé resignarme, no sé dejar de luchar, no sé "pasar", ni dejar marchar a esa persona que se que me ama, pero que por circunstancias no ha salido bien del todo.

Se que tengo millones de defectos y algunos muy malos, que sacarían de quicio a cualquiera, pero si esa persona volviese estaría dispuesta a ser más comprensiva, más confiada, menos celosa, menos posesiva. El caso es que no sé como hacerle ver que todo puede ir bien si le pongo un poco más de empeño. Se que es complicado pensar que todo cambiaría de golpe si antes no lo ha hecho, pero en cierto modo es cierto eso de que "uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde". Ojalá en vez de machacarle hubiese tenido en cuenta todo lo que hacía por mi, que no era poco y creo que yo misma le metí en la cabeza que era un horror y no, no era nada así. No hay palabras en el mundo que describan como me siento. Necesito esa última oportunidad.

Aquí os dejo un poema de Luis Alberto de Cuenca que significa mucho para mi y para él:

Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».


Te echo de menos...

1 Pensamientos:

¿qué es el amor?
Es la vida de la vida
y el que cura toda herida del dolor.
El amor, es harmonía.
Es belleza y poesía
y es penar...
Quien no pena por quien ama...
No sabe lo que es la llama del amar.
El amor, es todo lumbre.
Es la más excelsa cumbre,
todo es miel...
El perfuma los dolores
como el ambiente las flores
del vergel
Es factor imprescindíble
a todo hombre que es sensible
el amor...
Sin amor, ninguno pasa,
porque el amor es la brasa
del vivir...
Sin sufir ninguno vive,
pues la herencia que recibe
es sufrir.
El amor, es luz preciosa;
es aromática rosa
y es panal...
Es un águila en el cielo
que levanta a Dios su vuelo
ideal.
Es un cisne blanco y puro
que sabe al pecho más duro
conmover...
Conmover con sus finezas
y hacerse con sus ternezas
a querer.
Es preciosa golondrina
que suavemente se inclina
a quitar..
¡Amor!¡Amor!¡Viva llama!
que a todo mi ser inflama

Ya veo que estás muy enemorada, y releyendo estos versos cogidos aleatoriamente los veo reflejados en tí... Por lo que no dudo de tu amor a esa persona. Besos