
Esta semana está siendo un tanto extraña. Mi cabeza es una especie de cuadro de Dalí: llena de cosas sin sentido, pero a la vez con mucho significado y relación entre sí. El paso del tiempo es algo que me preocupa, debería vivir todos los días pensando que es el último, pero a veces es demasiado complicado (o no te dejan).
Me gustaría olvidar todos los problemas; dejar de sentir, un instante, lo malo.
Hoy llueve.
Quiero gritar, gritar y gritar.

