El paraiso es algún tipo de biblioteca

Cuando pierdes el tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo...

Como en un cuadro de Dalí.


Esta semana está siendo un tanto extraña. Mi cabeza es una especie de cuadro de Dalí: llena de cosas sin sentido, pero a la vez con mucho significado y relación entre sí. El paso del tiempo es algo que me preocupa, debería vivir todos los días pensando que es el último, pero a veces es demasiado complicado (o no te dejan).
Me gustaría olvidar todos los problemas; dejar de sentir, un instante, lo malo.

Hoy llueve.
Quiero gritar, gritar y gritar.

Allí donde solíamos gritar




¿A que no sabes dónde he vuelto hoy?
Donde solíamos gritar.
Diez años antes de este ahora sin edad
aún vive el monstruo y aún no hay paz.


He vuelto. ¿Me quedo?